Marina

Marina contactó conmigo para buscar información sobre cómo funcionaba un atelier y qué suponía hacerse un vestido a medida. La conexión fue inmediata, enseguida empezamos a dibujar los primeros trazos de lo que sería su vestido de novia. Ella buscaba algo muy boho, muy cómodo, muy ligero… Muy ELLA.

Poco a poco, en las diversas pruebas, fuimos dándole forma a ese vestido soñado. Un dos piezas con mucho rollo que no hizo más que resaltar a una mujer guapísima y adorable.

Lo que más tardamos en elegir fue la tela del cuerpo, había muchas candidatas. Marina tenía muy claro desde el principio que su falda tenía que ser con mucha caída, nada de volúmenes ni pomposidades, así que nos decantamos por el crepè, y para el cuerpo, un precioso guipour floral muy especial de algodón fue el elegido finalmente.

En cada prueba fuimos adaptando el vestido, escotes, largos, etc… Y en la última prueba le propuse darle un toque especial a los tirantes trenzándolos con unas tiras rosas para darle un toque especial como sus preciosas sandalias de terciopelo, también de la colección de Yolanda Torres, que eligió para su gran día.

Con estos elementos decididos, le pusimos el broche final al look con una pulsera de flores que mantenía la gama cromática y que le daba ese toque hippie-boho tan ideal.

Un último toque que me encantó de su look fue su coleta alta. Durante el proceso hablamos siempre de esa maravillosa coleta alta con volumen que despejaría su preciosa cara y le haría lucir aún más ELLA. Pero cuando llegó el día de la última prueba y entró peinada y maquillada, y por fin la vimos las allí presentes, mis chicas, su madre y su cuñada Bidane, totalmente vestida y con todos los accesorios y demás, quedamos TOTALLY IN LOVE.

Marina
Marina
Marina
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Marina
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